Lunes, Agosto 14

“Busquen las cosas buenas y no el mal para que vivan, y así Yahweh de los ejércitos estará con ustedes, tal como han dicho”. Amós 5:14
La soledad es una sensación de encontrarse carente de compañía, de no tener a nadie, surgiendo un sentimiento de tristeza por la percepción de ausencia o abandono. Entonces la vivencia de la soledad se vuelve abrumadora para muchas personas ya que sufren porque se sienten solas, porque les hace falta tener a alguien a su lado.
Sin embargo para los hijos de Dios la soledad no existe. Como hijos de Dios, el Padre Dios ha prometido siempre estar con nosotros. Así que la presencia de Dios está con nosotros no importa si lo podemos sentir o no lo podemos sentir, no importa si se hace evidente o permanece imperceptible. Por eso, cuando por medio de la fe, aceptamos a Jesús como el Hijo de Dios, el Mesías, el Salvador, El viene a habitar en nuestros corazones. “Entonces Cristo habitará en el corazón de ustedes a medida que confíen en él. Echarán raíces profundas en el amor de Dios, y ellas los mantendrán fuertes”.(Efesios 3:17) Así que nuestra verdad es que los hijos de Dios no estamos solos en este mundo, Él está con nosotros y “en” nosotros por medio de Jesús.
Jesús nos dejó su Espíritu para que fuera nuestro ayudador en todo momento. “Me refiero al Espíritu Santo, quien guía a toda la verdad. El mundo no puede recibirlo porque no lo busca ni lo reconoce. Pero ustedes sí lo conocen, porque ahora él vive con ustedes y después estará en ustedes.18 No los abandonaré como a huérfanos; vendré a ustedes”. (Juan 14:17-18)
Hay personas que no les gusta estar solas, pero tenemos que comenzar a aprovechar los momentos a solas sin permitir que la soledad nos torture y nos engañe. Es interesante pero los momentos más sublimes que tuvieron muchas personas en los tiempos bíblicos fueron cuando estuvieron solos. Dios se encontró con ellos no en medio de las multitudes sino cuando ellos se encontraban solos. “Entonces Jacob se quedó solo en el campamento, y llegó un hombre y luchó con él hasta el amanecer. 28 —Tu nombre ya no será Jacob —le dijo el hombre—. De ahora en adelante, serás llamado Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. 29 —Por favor, dime cuál es tu nombre —le dijo Jacob. —¿Por qué quieres saber mi nombre? —respondió el hombre. Entonces bendijo a Jacob allí. 30 Jacob llamó a aquel lugar Peniel (que significa «rostro de Dios»), porque dijo: «He visto a Dios cara a cara, y sin embargo conservo la vida»”. (Génesis 32:24,28-30)
Daniel, Ezequiel, Juan, entre otros, tuvieron visiones sobrenaturales cuando estuvieron solos. María estaba sola cuando el ángel Gabriel se apareció a ella. Hasta Agar, la esclava egipcia de Sara, fue encontrada por Dios cuando estaba sola en el desierto lista para ver morir a su hijo Ismael.
Jesús estaba rodeado de multitudes pero tenía momentos en que oraba al Padre a solas. “Después de despedir a la gente, subió a las colinas para orar a solas. Mientras estaba allí solo, cayó la noche”. (Mateo 14:23) No podemos desestimar el hecho de que la intimidad con Dios se lleva a cabo a solas con EL. Es tiempo de que los espacios a solas no los vivas como una aplastante soledad sino como una oportunidad para intimar con Dios Padre a través de Su hijo, Jesús.
Ahora bien, es importante que tengamos en cuenta que el pecado aleja a Dios. El pecado alejó a Dios de Adán y Eva. El pecado alejó a Dios de Caín. El pecado alejó a Dios de Saúl. El pecado alejó a Dios de Israel. “Dejen a Israel solo porque está casado con la idolatría”. (Oseas 4:17) Reconociendo esta verdad, David clamó a Dios y le dijo: “No me des la espalda; no rechaces a tu siervo con enojo. Tú siempre has sido mi ayudador. No me dejes ahora; no me abandones, ¡oh Dios de mi salvación!”. (Salmos 27:9) Porque David sabía que Dios nunca rechaza ni abandona un corazón contrito y humillado que se arrepiente. David tenía la convicción que “Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el SEÑOR me mantendrá cerca”. (Salmos 27:10)
Si hay algo que debemos valorar es la presencia constante de Dios en nuestras vidas. Dios está con nosotros incluso para conquistar las promesas. Cuando Dios te escoja y te llame para hacer algo que parece difícil, cuando Dios te llame a conquistar la promesa, nunca dudes de que su presencia estará contigo. Esa fue la convicción que tuvo Josué cuando Dios lo escogió para llevar al pueblo de Israel a poseer la tierra prometida. “… Yahweh es quien va delante de ti, y Él estará contigo; no te dejará solo ni te desamparará; no tengas temor ni tiembles ni te aterrorices”. (Deuteronomio 31:7-8)“…y yo estaré contigo”. (Deuteronomio 31:23) Josué tenía una gran asignación, pero Dios le hizo una maravillosa promesa, que no lo abandonaría ni lo desampararía. Josué 1:5 dice: “…Como estuve con Moisés, así también estaré contigo; no te abandonaré ni te desampararé”.
Si hay algo que debes creer es que Dios está contigo aún en medio del desierto y de la prueba. Dios en medio del desierto te sustenta, aunque no lo parezca, Dios hace que nada te falte. Eso fue lo que hizo con el pueblo de Israel, y también lo puede hacer contigo. Deuteronomio 2:7 dice: “…He aquí que nada les ha faltado estos cuarenta años, pues Yahweh su Dios ha estado con ustedes”. Isaías 41:10 dice: “No temas porque yo estoy contigo; no te desalientes porque yo soy tu Dios. Te he fortalecido, ciertamente te he ayudado y también te he sustentado con mi diestra de justicia”. Isaías 43:2 dice algo maravilloso: “Si pasas por el mar, yo estaré contigo, y si por los ríos, no te anegarán; si andas por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”. Sí, Dios estará contigo en cualquier circunstancia que atravieses.
Jesús tuvo la claridad y la convicción de que no estaba solo. Aunque sus discípulos lo dejaran, el Padre nunca lo dejaría. Por eso pudo decir. “Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado —cuando ustedes serán dispersados, cada uno se irá por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estoy solo, porque el Padre está conmigo”. (Juan 16:32) Y les hizo una promesa que podemos tomar también para nosotros. “Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos”. (Mateo 28:20)
Es tiempo de DESPERTAR DE LA SOLEDAD y reconocer la maravillosa presencia de Dios en tu vida.
Con todo nuestro amor,

ORACIÓN.
Padre Celestial, perdóname por todas las veces que he dudado de que estás conmigo. Perdóname por no disfrutar estar a solas contigo y por no buscar espacios para estar a solas contigo y encontrarme contigo. Perdóname por no valorar tu presencia. Perdóname por haber dudado de que estuvieras conmigo en los desiertos y pruebas. Perdóname cuando mi pecado hizo que me alejara de ti y te alejó de mí. Perdóname porque hoy reconozco que muchas veces he dejado que la soledad me abrume y me oprima. Hoy reconozco que muchas veces el enemigo me ha aislado y me ha apartado haciéndome creer que es bueno estar en soledad para poder engañarme con sus mentiras. Amado Dios te pido que me ayudes a vivir en tu presencia y para tu gloria, que todos los días me levante y me acueste agradándote, y que mis acciones y decisiones respalden mi actuar con tu bendición, tu gracia y tu favor. Gracias porque cuando he pasado por el desierto tú has estado conmigo y me has sustentado. Gracias porque aunque he estado en el horno de fuego tú has estado conmigo. Que tu presencia como pidió Moisés siempre esté conmigo o si no, no iré en mis propias fuerzas. Hoy reconozco que tú eres todo lo que necesito, creo que nada me podrá hacer frente porque tú presencia está conmigo. Hoy reconozco que no estoy sol@ sino que tu presencia está conmigo porque tengo el Espíritu Santo morando en mi. Gracias por amarme tanto, gracias por tu bondad, tu gracia y tu misericordia. En el nombre de tu Hijo Jesús, amén
REFLEXIONA.
Aparta un momento para reflexionar y tomar nota de lo que te muestre o te diga Dios en el día de hoy. Responder las siguientes preguntas te ayudará.
LECTURA BÍBLICA.
Aparta un momento para Leer el libro de Apocalipsis capítulo 14 aquí. Toma nota de lo que te muestre o te diga Dios en la lectura bíblica de hoy. Responder las siguientes preguntas te ayudará.
Camilo y Leyla son los fundadores y pastores principales de la iglesia Cristiana Jesus Worship Community, una comunidad que adora a Jesús, busca apasionadamente que la presencia de Dios se manifieste por medio de su Espíritu, anhelando mostrar el amor de Dios a los que no lo conocen y ver cada vida transformada por el mensaje de verdad de Jesucristo. Nos reunimos los Sábados a las 5 PM en el One Plaza Business Center en El Poblado, Medellín, Colombia.
